Lo siento. Sé que no te gusta que te hable de esto... Pero tienes que cambiar. A mí no me gustaría tener que ir a verte a una puta cárcel. ¿Qué me ibas a contar cuando fuera a verte? Sólo sabrías contarme penas, porque es lo único que se ve ahí dentro. Detrás de las putas rejas no se ven más que tus lágrimas, ahí dentro aprendes a vivir con la tristeza, el miedo y las ganas de venganza... Y pierdes toda la esperanza de rehacer tu vida. Ya sé que preferirías que te dijera otras cosas para no tener que ver la realidad, pero lo siento, esto es lo que hay y te lo tengo que decir. Yo nunca te mentiré, si prefieres que me calle, lo siento, vas a tener que escucharme, porque tienes que espavilarte. Si acabas en la trena, empezarás a pensar que no vales para nada. Y no es así, créeme. No es muy bonito vivir con la rabia. Y vivir con los deseos de salir, los deseos de reventar las puertas que te están cerrando el camino... Y empiezas a pasearte de pared a pared, y te preguntas mil cosas a ti mismo y no encuentras la respuesta, y empiezas a rayarte, y te das cuenta de que no puedes expresarte porque sabes que ahí dentro la libertad de expresión no vale una mierda. Y piensas
"¿quién es ese cabrón que tiene derecho a juzgarme desde el otro lado de los muros de castigo? Si él viviera donde yo..." Y recapacitarás y entonces sabrás que mientras estabas en libertad, tenías oportunidades, pero ahí dentro se te han acabado TODAS y cada una de ellas. Si has acabado entre cuatro paredes, es porque el fracaso te ha acabado ganando en esta pelea que es la vida. Y ya no tienes nada que hacer. Sólo puedes contar los días que te quedan para poder estar en libertad. Y así no se puede vivir, si vives con una cuenta atrás en la cabeza, te vuelves loco, te lo aseguro. Ya sé que la justicia podría ser mucho más justa, y la libertad podría ser más real, pero chico, es lo que hay... y nos toca callarnos la puta boca y tragar. Ojalá no te molestara todo esto que te acabo de decir, sé que te va a joder, pero sabes que realmente te duele porque es la pura ralidad, pero bueno, la verdad duele. Y si te he dicho estas palabras tan duras, quiero que sepas que no te las he dicho para joderte, te las he dicho para que cambies. No te voy a pedir que cambies por mí, pero si no lo haces por mí, házlo por ti, piensa en el futuro que te espera si sigues así, y piensa si realmente te conviene. Y si algún día acabaras encerrado, otra vez, recuerda estas palabras que te digo y espero que no se te olviden: "Hoy eres un preso sin suerte, pero un guerrero serás hasta la muerte". Sólo te pido que nunca tengas que pensar en estas palabras porque no quiero que nunca estés preso. ¿Crees que en el talego se puede ser feliz?
Te propongo algo nuevo. Un sueño interminable. Te prometo que te levantarás siempre con una sonrisa, y te acostarás pensando en mí. Haré que cada día sea diferente. Ni mejor ni peor. Simplemente diferentes y especiales. Como tú y como yo. Como nosotros. Polos opuestos que chocan, pero que sobre todo se atraen. Habrá peleas, pero te garantizo que las reconciliaciones serán para no olvidar. Ten por supuesto que no faltarán besos y caricias, y que las cosas más sencillas serán las que siempre recordaremos. No dudes que habrá idas y venidas, subidas y bajadas, decepciones y alegrías. Sobre todo eso. Alegrías. Y también emociones, sonrisas, sorpresas, locuras, risas y algo de picardía. Te propongo una historia. La historia más bonita de todas. Nuestra historia